
Artículo elaborado por Ana Díaz
Vivimos en un mundo lleno de distracciones y, a menudo, funcionamos en multitarea. Por ejemplo, vemos la televisión mientras enviamos un mensaje de texto o hablamos mientras conducimos. Esto nos da la sensación de ser productivos, pero no lo somos. Por ello, diversos estudios muestran que redirigir constantemente nuestra atención desgasta nuestros recursos. Por eso, nuestro sistema se estresa y nuestra concentración se agota, lo que puede afectar nuestro sueño, estado de ánimo y capacidad de enfoque. Practicar mindfulness ayuda a entrenar la atención y reducir este agotamiento mental.
Cuando atravesamos episodios de ansiedad o depresión, nuestra atención se ve afectada por pensamientos negativos. La mente se convierte en un narrador que nos juzga y nos hace temer peligros que quizá no existen. Estamos otra vez en multitarea: pensando mientras hacemos nuestras actividades diarias, lo que resulta agotador. Gracias al mindfulness, podemos concentrarnos mejor y liberar tensión mental.
Una forma que nos puede ayudar a manejar de forma más adaptativa este torrente de sobre activación, pensamientos y funcionamiento multitarea es el desarrollo de ejercicios de atención plena o Mindfulness.
¿QUÉ ES EL MINDFULNESS O EJERCICIOS DE ATENCIÓN PLENA?

Mindfulness es cualquier actividad que se realiza con consciencia plena, sin prejuicios y con una apertura total a la experiencia en el momento presente. Estas prácticas estaban ya presentes en muchas tradiciones espirituales, como el Zen o la meditación contemplativa cristiana.
Recientemente, las terapias psicológicas han introducido mindfulness para mejorar los efectos terapéuticos. Produce grandes beneficios para la atención, mejora hábitos de sueño, reduce la ansiedad, incrementa la sensación de bienestar e incluso abre la capacidad para perdonar.
Sin embargo, es posible practicar mindfulness sin necesidad de ninguna denominación o terapia. Hay diversas formas de experimentar mindfulness, desde enfocarte en tu respiración, saborear un helado u observar un atardecer.
¿CÓMO PRACTICAR MINDFULNESS
- Decide tu foco de atención. Puede ser tu respiración, los sonidos de la habitación en la que te encuentras, el peso de tu cuerpo en los pies cuando andas o un mantra, es decir una palabra que ocupe tu mente, ya sea amor, paz, amabilidad.
- Sé consciente de tus distracciones y redirecciona tu atención. Cada vez que notes que tus pensamientos te dicen lo que vas a hacer luego, a quién tienes que llamar, o lo aburrida/o que estás…etc. redirecciónate con amabilidad y suavemente a tu foco de atención.
- Dedícale de 5 a 20 minutos. Los efectos positivos de esta práctica empiezan a los 3 minutos, pero mejoran cuando la experiencia adquiere profundidad y la mente entra en un estado de calma a los 20-30 minutos.
- Sé paciente contigo mismo. El monje más experimentado también se distrae desde el primer minuto. Recuerda, aquí el objetivo es la práctica no el resultado.
Puedes practicar Mindfulness a nivel individual o en grupos, si quizá, piensas que necesitas un apoyo más profundo, te sugerimos que consideres una terapia psicológica que incluya mindfulness con otros elementos adicionales, ANPSA también puede ayudarte a este respecto.