ENTENDIENDO EL TDAH: GUÍA PARA PADRES Y CÓMO ABORDARLO

                                                             Artículo elaborado por Isabel Cabanillas

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es una condición del neurodesarrollo que afecta aproximadamente al 5% de los niños en edad escolar. Aunque puede presentar desafíos significativos tanto para los niños como para sus familias, una comprensión adecuada y estrategias efectivas pueden marcar una gran diferencia en la vida de los afectados. A continuación, exploramos qué es el TDAH y cómo los padres pueden abordarlo de manera constructiva.

¿Qué es el TDAH?

 

El TDAH se caracteriza por tres síntomas principales:

  1. Inatención: Dificultad para mantener la atención, seguir instrucciones o terminar tareas.
  2. Hiperactividad: Niveles elevados de actividad física o dificultad para permanecer quieto.
  3. Impulsividad: Actuar sin pensar, interrumpir a otros o tener problemas para esperar turnos.

Es importante tener en cuenta que estos comportamientos deben ser persistentes, aparecer antes de los 12 años y afectar significativamente la vida diaria del niño, como el rendimiento escolar o las relaciones sociales (American Psychiatric Association, 2013).

 

Comprender el TDAH en tu hijo

 

Cada niño con TDAH es único. Algunos pueden ser más inatentos, mientras que otros presentan síntomas de hiperactividad o impulsividad más marcados. Por ello, un diagnóstico adecuado por parte de un profesional como un psicólogo o psiquiatra infantil, es un primer paso crucial (NIMH, 2022).

 

Cómo abordar el TDAH: Consejos para padres

 

 

1. Infórmate sobre el TDAH. Comprender qué es y qué no es el TDAH te ayudará a ser un apoyo más efectivo para tu hijo. El TDAH no es una falta de disciplina o un «problema de personalidad», sino una condición neurobiológica que requiere comprensión y estrategias específicas (CHADD, 2023).

 

2. Crea rutinas estructuradas

a. Los niños con TDAH responden bien a la estructura y la previsibilidad.

b. Establece horarios claros para las actividades diarias: Comidas, deberes, tiempo de juego y sueño.

c. Usa recordatorios visuales o listas para ayudarlos a recordar tareas importantes.

 

3. Divide las tareas en pasos pequeños. Las tareas largas o complejas pueden resultar abrumadoras. Divide las actividades en pasos más manejables y celebra los pequeños logros.

 

Ejemplo: Si tienen que hacer los deberes, divide el tiempo en bloques de 10 minutos con descansos intermedios.

 

4. Refuerza lo positivo

a. El refuerzo positivo puede ser mucho más efectivo que los castigos.

b. Elogia y recompensa el esfuerzo y los logros de tu hijo, incluso los pequeños.

 

Frase útil: «¡Has hecho un gran trabajo terminando ese problema de matemáticas! Estoy orgulloso de ti.»

 

5. Establece límites claros y consistentes

a. Define reglas concretas y comprensibles. Sé firme pero comprensivo.

b. Evita largas explicaciones; sé directo y claro.

 

6. Ayuda a canalizar la energía.

a. Los niños hiperactivos necesitan oportunidades para liberar su energía. Actividades como deportes, juegos al aire libre o yoga pueden ser beneficiosas.

b. En la escuela, los descansos cortos y frecuentes también pueden ayudarlos a concentrarse mejor (Barkley, 2020).

 

7. Trabaja en equipo con los profesores

a. Comunica las necesidades específicas de tu hijo a los educadores.

b. Trabaja en conjunto para desarrollar estrategias en el aula, como permitir movimientos ocasionales, usar ayudas visuales o proporcionar instrucciones claras.

 

8. Fomenta el desarrollo emocional

a. Ayuda a tu hijo a reconocer y gestionar sus emociones. Por ejemplo, enséñale a tomar respiraciones profundas cuando se sienta frustrado.

b. Fomenta habilidades sociales como el compartir, escuchar y esperar turnos mediante juegos de rol (Rief, 2016).

 

9. Considera opciones terapéutica y médicas

a. La terapia conductual puede ayudar a tu hijo a desarrollar habilidades para manejar sus comportamientos.

b. En algunos casos, los medicamentos pueden ser útiles como parte del tratamiento integral. Consulta con un especialista antes de tomar decisiones (NICE, 2018).

 

10. Cuida de ti mismo. Ser padre de un niño con TDAH puede ser agotador. Asegúrate de buscar apoyo, ya sea a través de grupos de padres, terapia o tiempo personal para recargar energías.

 

 

 

Conclusión

El TDAH no define a tu hijo; es solo una parte de quién es. Con comprensión, paciencia y estrategias efectivas, puedes ayudarle a desarrollar todo su potencial.

Recuerda, no estás solo/a en este camino: busca el apoyo de profesionales, educadores y otras familias que puedan compartir su experiencia.

 

Referencias

 

    • American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM-5). Arlington, VA: American Psychiatric Publishing.

    • Barkley, R. A. (2020). Taking Charge of ADHD: The Complete, Authoritative Guide for Parents. Guilford Press.

    • CHADD (Children and Adults with Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder). (2023). Understanding ADHD. Recuperado de https://chadd.org

    • National Institute of Mental Health (NIMH). (2022). Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder. Recuperado de https://www.nimh.nih.gov

    • National Institute for Health and Care Excellence (NICE). (2018). ADHD: Diagnosis and Management. Recuperado de https://www.nice.org.uk

    • Rief, S. F. (2016). How to Reach and Teach Children with ADD/ADHD. Jossey-Bass.

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