
Artículo elaborado por Leonor Yañez Molinero
El duelo un proceso natural ante la pérdida
El duelo es un proceso natural que surge como respuesta a una pérdida importante. Esta pérdida puede ser un ser querido, un trabajo, un miembro de la familia, una localidad o incluso una etapa vital. El duelo actúa como un mecanismo de adaptación necesario para ajustarse a la nueva realidad y recuperar el equilibrio emocional, también conocido como homeostasis.
Las etapas del duelo, propuestas por Elisabeth Kübler-Ross (1972), sirven de guía para identificar en qué momento del duelo te encuentras y poder avanzar en el proceso. Es importante recorrer todas las etapas para considerar que el duelo ha sido elaborado con éxito. En caso contrario, podría aparecer un duelo complicado, y en ese caso es recomendable buscar apoyo profesional.
Fases del duelo
- Negación: Incapacidad de asimilar la pérdida. Es el shock inicial que protege temporalmente de la realidad.
- Ira/enojo: El dolor se manifiesta de forma hostil, con reclamos y comportamientos negativos hacia los demás y hacia uno mismo.
- Negociación: La persona busca respuestas y consuelo, a menudo recurriendo a lo religioso o místico, intentando encontrar un cierre.
- Depresión: Etapa más compleja, marcada por tristeza, aislamiento, soledad y desesperación.
- Aceptación: La persona comienza a asimilar la pérdida y empieza a reconstruir su vida.
Nota: Estas fases no son necesariamente lineales. Se pueden atravesar en diferentes momentos e incluso volver sobre alguna de ellas.
Las cuatro tareas del duelo

Además de las etapas, el duelo implica cumplir con cuatro tareas fundamentales que ayudan a procesar la pérdida y adaptarse a la nueva situación:
- Aceptar la realidad de la pérdida. Reconocer lo que ha ocurrido y su impacto en la vida.
- Trabajar la emoción y el dolor de la pérdida. Vivir y expresar los sentimientos asociados al duelo.
- Adaptarse a un contexto en el que lo perdido ya no está. Ajustarse a la nueva realidad práctica y social.
- Reubicar la pérdida a nivel emocional para continuar viviendo. Integrar la experiencia y seguir adelante con la vida.